Jerez-Texas: grabación y comercialización de su tercer álbum

0

Siento meterme tan pronto en el artículo, pero es inevitable para comprender su existencia. A mediados del 2007, recibí una inesperada llamada de un músico francés, un violonchelista, llamado Matthieu Saglio. Me decía que era del grupo Jerez-Texas, que acababan de sacar un disco. Enseguida me aclaró el motivo de su llamada: quería enviarme una copia del disco que acababa de editar con su grupo, Patchwork. Días después, al abrir el buzón, ahí estaba el sobre, el disco que tanto iba a escuchar en adelante, la obra que me introdujo en la fusión de flamenco, jazz y música clásica.

Sin embargo, esa llamada no sólo me permitió conocer a un grupo muy interesante, de los que uno recomienda rápidamente a sus amigos, sino que evidenció el esfuerzo que deben realizar los músicos para dar su obra a conocer, especialmente los que no disponen del apoyo de una major. Ese es el caso de Jerez-Texas, un conjunto que no forma parte de los circuitos comerciales, cuyas ediciones no se anuncian a todas horas en la televisión, cuyos videoclips no se emiten en los canales temáticos más vistos y que ni siquiera vende politonos. Este tipo de grupos necesitan del apoyo de los medios y la crítica especializada. De ahí la llamada de Matthieu Saglio.

Ahora damos un salto de casi dos años, hasta principios del 2009, cuando me encuentro otra agradable sorpresa en el buzón: Sun, el tercer álbum de Jerez-Texas. Lo más agradable, eso sí, fue escuchar la nueva música del trío, un acercamiento más íntimo y personal (perdona, Ang Lee) a esa fusión que tan bien conocen: jazz, flamenco y elementos tomados de la música clásica occidental, ese equilibrio ente improvisación y escritura, entre virtuosismo y melodía. De nuevo, hubo llamada de Matthieu Saglio, y lo digo porque no es algo habitual entre los músicos el hacer el esfuerzo de llamar a personas poco o nada influyentes (como es mi caso) para dar a un disco la mayor visibilidad posible. En fin, la autopromoción y autoedición es el sino de muchos músicos con talento, de grupos con un universo personal que mostrar pero pocos medios para hacerlo.

Tras publicar la crítica de Sun, le propuse a Matthieu Saglio entrevistarle para la web, pues eso siempre viene bien para promocionar un álbum (es lo que siempre le digo a los músicos para conseguir entrevistas, y que conste que estoy convencido de que es así). Él, en cambio, me propuso algo que ha resultado ser mucho más interesante: un artículo acerca de la grabación del álbum y de la situación en la que llega al mercado. Le pedí entonces que me pasara algunas de las reflexiones del grupo acerca de estas dos cuestiones. Días después, en mi buzón, pero esta vez en el de mi correo electrónico, encontré adjuntado un documento. Ahí estaban las reflexiones de Jerez-Texas, unos apuntes breves, casi a modo de axiomas, que resultaban interesantes de por sí. El dilema entonces era qué hacer con eso, cómo estructurar un artículo en el que, necesariamente, lo que yo escribiese sería menos valioso que sus reflexiones. Así pues, una vez hecha la introducción, creo que lo más provechoso será ceder la palabra al grupo, es decir, dejar lo mejor para el final y reproducir, íntegramente, sin recortes y sin introducciones, el texto de Jerez-Texas. Que ustedes lo disfruten con la lectura, porque es absolutamente recomendable, casi tanto como su música.

“Para el disco Sun, elegimos no grabar en un estudio, sino asumir nosotros toda la producción y grabación. Lo grabamos en el Desierto de las Palmas de Benicássim, en la montaña, en una zona sin cobertura… Sin teléfono, sin internet, con mucha paz. Queríamos tener menos presión que en un estudio (donde se trabaja a contra-reloj por razones económicas) y, por consiguiente, más libertad creativa, todo el tiempo necesario para dejar las cosas a nuestro gusto, cambiar detallitos, darle frescura al proceso de grabación. Además disfrutamos mucho de estar en un marco inmejorable de paz y tranquilidad, con la cohesión y amistad que caracteriza a este grupo.

La producción artística y grabación corrió a cargo de Ricardo Esteve, de manera que pudiéramos tener control absoluto sobre los aspectos técnicos, con mucha libertad y sin clichés. Utilizamos, para grabar, una antigua cabina de sauna. Fue muy agradable porque nos permitió estar aislados del mundo, a solas cada uno con la música. Seguramente, a diferencia de un estudio profesional, tuvimos que lidiar con algunos límites técnicos, pero lo tuvimos que suplir con ingenio y personalidad y nos pareció un reto interesante. Siempre preferimos las imperfecciones de un sonido más natural y humano que un sonido pulido y perfecto pero ‘sin alma’. Para este disco, los colaboradores fueron menos numerosos que en Patchwork, el disco anterior. Quisimos concentrar más la música alrededor del trío y probar una nueva aventura. Tanto la voz de Arantxa Domínguez como la trompeta de David Pastor han aportado sus toques de brillo a las composiciones.

Respecto a la situación actual del mercado de la música, estamos inmersos en una situación de crisis grave y de gran pesimismo. Precisamente, en este momento, Jerez-Texas propone un disco alegre y vital, lleno de creatividad artística y con un título evocador, Sun, en contraposición con esta época gris. Ahora, estamos a la espera de ver si alguna compañía se interesa por este producto para conseguir una mejor distribución e intentar llegar a mucha más gente. La situación es complicada, son momentos de cambios y estamos atentos a lo que pasa. Nosotros seguimos vendiendo muchos discos en los conciertos y desde la web. Estamos siempre luchando contra la etiqueta ‘no comercial’. Jerez-Texas es comercial en el sentido de que le gusta a mucho tipo de gente, no es exclusivo, y lo demostramos siempre en directo, donde el éxito es arrasador. El problema es que los circuitos comerciales se han acostumbrado a regirse por unos patrones muy establecidos que, por cierto, empiezan a decepcionar a mucha gente, y más ahora que se ha vuelto muy fácil conseguir música de todo tipo por canales alternativos.

El concepto de la música de Jerez-Texas es un concepto de canción: con melodías (a menudo muy sencillas y pegadizas), con arreglos y solos (pero siempre pensados como parte del arreglo general). Nos exigimos siempre avanzar y presentar novedades, sorprender. Jerez-Texas es un grupo siempre muy activo dónde intentamos combinar una gran exigencia a nivel de virtuosismo instrumental con la sencillez de unas melodías que puedan gustar a un gran número de gente. Siempre queremos tener en cuenta al público, que es la razón de ser de nuestro trabajo, sin nunca limitarnos a puristas o especialistas del género. Ahora, después de muchos meses de trabajo, tenemos por fin este nuevo disco y esperamos con muchas ganas la respuesta de la gente. ¡Esperamos que os guste!”

Compartir

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here