2019: Joker - Todd Phillips

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Joker - Todd Phillips
Todd Phillips.
JOKER.

8/10
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Distribuidora: Warner Bros..
Año: 2019.
País: Estados Unidos.
Género: Drama.
Categoría: Película.
Idioma: Inglés.
Género musical: Vanguardia, Pop/Rock.

Un film protagonizado por Joker, el villano más popular de Batman -y, posiblemente, de todo DC-, iba a ser de todos modos uno de los acontecimientos del año. Que además obtuviese el León de Oro en Venecia contribuyó aún más a generar curiosidad entre cinéfilos no necesariamente interesados por los films de superhéroes: acababa de lograr el máximo premio en uno de los tres festivales de serie A.

Quien esto escribe confiesa estar muy interesada en el personaje de Joker, al que considera el más fascinante de cuantos villanos han nacido en las páginas de cómic antes de multiplicarse en series y películas. Ya imaginaréis que acudí al cine con un alto nivel de exigencia pero aún así Joker me pareció muy satisfactoria. Siento no compartir el entusiasmo de otros críticos y me choca que un film tan clásico en su estructura y estética -lógico que haya sido comparada con Taxi Driver- ganase en Venecia, pero sí una muy atractiva y original versión de un personaje que contaba con muy queridos ejemplos cinematográficos.

El de Todd Phillips es un Joker que posee cierto parecido con el de Jack Nicholson / Tim Burton -hasta su vestuario es igualmente elegante, dentro de su exigida extravagancia- y que, en cambio, contrasta con la más oscura versión de Heath Ledger / Christopher Nolan -y no digamos ya con la de Jared Leto / David Ayer-. De todos ellos, no obstante, se diferencia en un aspecto fundamental: no es tanto un provocador del caos como el resultado casi inevitable del mismo. De hecho, es ese caos el que lo ensalza como justiciero de los más desfavorecidos y le brinda la atención que siempre había deseado.

En ese aspecto reside una de las claves de lectura del film, que se empeña en mostrarnos a un ser herido, enfermo y vulnerable -abundan los planos de su frágil torso desnudo- que se enfrenta a una sociedad hostil, violenta y, en muchos aspectos, tan enferma como él. Otra cosa es que el guión de Todd Phillips y Scott Silver sea un tanto excesivo en ese sentido: en el primer acto recibe dos palizas, pierde su trabajo y prácticamente no hay un solo ser humano que sea mínimamente amable con él. Parece que se esfuerzan tanto por preparar su transformación en criminal -y en justificarla hasta cierto punto- que se pasan con la colección de traumas y miserias que debe padecer: en el segundo acto se suceden los descubrimientos y acontecimientos que harían flaquear hasta a la más robusta de las mentes.

Pese a estos deslices y a ciertas escenas en las que es necesario que el espectador se olvide de la verosimilitud -el film transcurre en un universo paralelo en el que no hay apenas medidas de seguridad y uno puede colarse prácticamente en cualquier sitio o entrar con pistola sin más-, Joker crece por dos aspectos esenciales. Uno, el principal, es su estética, gracias a una ágil narración, una acertada fotografía y varios planos muy eficaces.

El otro es su relevancia. Por supuesto que transcurre en un Gotham City de décadas pasadas, pero Todd Phillips se esfuerza en que se parezca mucho a nuestra realidad y, sobre todo, en buscar conexiones con el presente. Algunas de ellas están un tanto al límite -la grabación del monólogo en la era pre móviles-, otras son muy inteligentes -el rol de los medios en la creación y/o percepción de los criminales- o brillantes: la rebelión contra los privilegiados y la discutible elección de símbolos (la iconografía de los payasos). También es un acierto la crítica social, aun siendo un tanto obvia, en tanto que relaciona directamente los recortes sociales con la creación del personaje.

En conjunto, es una entretenida y lograda película que se aleja considerablemente de lo que uno espera de un film de superhéroes, quizá porque sólo marginalmente puede considerarse parte de ese ámbito. Es más, el otro intento de Todd Phillips parece ser humanizar tanto como sea posible la figura de Joker. Finalmente, aunque esto último sea anecdótico, la introducción del nacimiento de Batman es un acierto más.

Por último, la banda sonora de Hildur Guðnadóttir, editada como Joker Original Motion Picture Soundtrack (WaterTower Music, 2019), es excelente y contribuye decisivamente a crear las inquietantes y tensas atmósferas que acompañan al protagonista. De hecho, el largometraje ofrece una de esas raras ocasiones en las que el público de masas escucha música de vanguardia, así que bienvenido sea por eso también.

Reseña Panorama
Puntuación
8
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