2002: NP3 - Nils Petter Molvær

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DiscográficaEmArcy, Universal Music, Okeh, Sony Music.
Edición: 2002.
PaísAlemania.
TipoDisco De Estudio.
Género: Blacktrónica, Jazz.
Estilo: Nu-Jazz, Jazz De Vanguardia.
Característica: Innovador, Aventurado, Híbrido, Imaginativo, Ambicioso, Etéreo, Evocador, Tensión.

NP3, tan original como su inspirado título (N y P son las iniciales del trompetista, mientras que el 3 alude a que se trata de su tercer álbum de estudio, con lo que el juego de palabras está servido), suena diferente a todos los demás álbumes que uno haya podido escuchar, pero sin dejar de recordar a otros grandes como Brian Eno, Jon Hassell, pionero del jazz ambiental, y, por supuesto, Miles Davis. Artistas todos ellos que han influido sobremanera a Nils Petter Molvær.

Al igual que ellos lo fueron en su momento, Molvær se revela como el actual visionario del jazz electrónico ambiental. Su música parece provenir de otro lugar, un emplazamiento lejano, con otras coordenadas espacio-temporales. Puntualmente, nos manda pequeñas pinceladas de sus hallazgos, anticipos de aquello en lo que lleva años trabajando y que quizá, sólo quizá, encuentre algún día un brillante final: la creación de un lenguaje musical propio. Uno de estos regalos, de estos fragmentos de una obra mucho mayor, es NP3, un álbum que fascina tanto a los oídos preparados como a los profanos en el jazz electrónico que nos llega regularmente del norte de Europa.

NP3 es un paso más en la búsqueda de un sonido inexplorado. Un nuevo camino en el que, Molvær, lejos de perderse, sabe sintetizar sonidos hasta ahora desconocidos. Todo un hallazgo, necesario para impulsar un estilo que llevaba visos de caer en un indeseado impás creativo. Para muchos un paso en falso, para otros un paso atrás, en cualquier caso, un bello desliz: este trabajo no es tan experimental, arriesgado e innovador como los anteriores.

Es una obra menor sí, pero de un artista genial, por lo que sigue siendo de gran interés. Los ambientes creados por la conjunción de la trompeta del músico noruego, junto con la valiosa aportación de consumados instrumentistas (con Eivind Aarset a la cabeza) y experimentados domadores de máquinas, son de una fuerza sorprendente. Poco importa el lugar en el que se esté escuchando esta maravilla: la música acabará por impregnar todo el ambiente. Si lo escuchas en tu habitación, en pocos minutos la atmósfera será enteramente molveriana. Las conversaciones adquieren un nuevo rumbo, se vuelven más profundas e intensas con esta música de fondo. Los paisajes aparecerán ante tu vista como parajes asombrosos si los miras acompañado por los temas de NP3. El cielo será más misterioso y bello, los rostros más complejos e hipnóticos, y hasta despertará en ti sentimientos que creías tener desterrados.

NP3 no es una serie de temas individuales escuchados uno detrás del otro. Son, en cambio, pequeños fragmentos de un todo, de un discurso mayor que engloba los mensajes de cada uno de los nueve cortes que lo conforman. Son como palabras que forman un frase: tienen significado por sí mismas pero adquieren el pleno significado si se analizan conjuntamente. Cada tema de este álbum tiene la relevancia de una secuencia en un film, o de un capítulo en una novela.

Aún a riesgo de parecer contradictorio, sí creo que uno de los temas de NP3 merece ser observado con detenimiento. No se trata de Axis of Ignorance, que a primera escucha puede resultar el más atractivo, además de ser un ejemplar tema político. Se trata de Nebulizer, una obra maestra. Empieza a sonar. Ruidos de inquietante procedencia. Cierta tensión en el ambiente. El cielo es gris, se escuchan pasos amenazantes que hacen retumbar el suelo, pesada maquinaria se aproxima. Soldados enajenados se acercan rítmicamente. La tensión va en aumento. Suena la alarma en la ciudad. La gente corre despavorida a protegerse. Pero todo es en vano: se escucha un proyectil. Empieza la lluvia de metralla. De tanto en tanto, una destructora bomba siembra el caos. Los aviones atraviesan el ahora enrojecido cielo, reflejo de la sangre de los civiles. Gritos de extremo dolor desgarran a los supervivientes. Cesa el ataque, los equipos de emergencia se apresuran a comenzar el trabajo. Por unos instantes todo parece paralizado. De pronto el ataque sobreviene, esta vez con más fuerza, más devastador. Las explosiones se suceden con tal frecuencia que sólo se oye un ensordecedor ruido. Prácticamente nadie escucha a los aviones alejarse, la destrucción ha sido casi completa. La cuidad ha quedado aniquilada. Sólo unos pocos verán horrorizados el desolador paisaje exterior. Ni el dolor puede nublar la vista lo suficiente como para que los escasos supervivientes escapen a la dantesca visión de los miles de muertos. No hay esperanza. El crepúsculo del sol que se divisa ahora en el horizonte está cargado de tristeza, de muerte, de lágrimas secas. Todo eso se escucha en los ocho minutos de duración de este impactante alegato antibelicista.

Tan intensos como estos 8 minutos son los 54 de NP3. Esencial para los amantes del jazz de vanguardia.

Temas:

1. Tabula Rasa. 2:22
2. Axis of Ignorance. 4:45
3. Hurry Slowly. 7:33
4. Marrow. 7:21
5. Frozen. 6:37
6. Presence. 5:43
7. Simply so. 6:51
8. Little Indian. 4:44
9. Nebulizer. 8:02

Duración: 54:02

Reseña Panorama
Puntuación
8
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